Vampyr

Los vampiros han ganado una reputación tan buena en la última década, derivado de forma casi total a la famosa saga adolescente, que coloca a estas legendarias criaturas como posibles intereses románticos y con cuerpos que brillan bajo la luz del sol. Por eso, no te dejes engañar: para todos los efectos, los vampiros son realmente peligrosas criaturas, sedientas de sangre, manipuladoras y capaces de destruir una ciudad entera sin dejar rastro.

Es ahí que, para mí, yace uno de los grandes éxitos de Vampyr, el más reciente juego de Dontnod (la compañía detrás de otros títulos como Remember Me y Life is Strange) – logró restablecer la credibilidad de estas criaturas de las tinieblas. Aun así, el juego puede ser problemático en algunos de los campos y, para ponerte a conocerlos, sólo tienes que seguir leyendo este análisis.

El juego comienza en la nota correcta: tomarás el control de Jonathan Reid, un doctor especialista en transfusiones de sangre que se encuentra con la triste realidad de que se ha convertido en un vampiro, en una Londres completamente devastada por la muerte, la epidemia y la pestilencia. Es, por lo tanto, el escenario ideal para una historia de este género.

Sin embargo, Jonathan Reid decide aceptar el trabajo como médico en un hospital, lo que le permite vivir una especie de doble vida, y aquí es donde comienza la búsqueda de la verdad acerca de quién lo creó y puso en esa situación, sobre vampiros, que motiva al personaje en los primeros instantes del juego.

No obstante, rápidamente, tras esto, el mundo de Vampyr se vuelve un poco aburrido. Sigue siendo hermoso, con gráficos y música ejemplares: las calles, los callejones, las alcantarillas, muelles y almacenes que dan vida a la ciudad, cuentan con excelentes gráficas: sin embargo, llegará un punto en el juego en el que tendrás dificultad en distinguir una determinada zona de Londres de la siguiente, lo que hace muy difícil el desplazamiento de un lado a otro.

Dicho esto, el combate es, para bien y para mal, uno de los pilares principales de Vampyr. Por un lado, algunas de las habilidades especiales de sangre que puedes desbloquear y mejorar son verdaderamente interesantes y le dan un tono más sobrenatural al juego, además de su estética más atractiva. Por otro lado, es imposible no encontrar ciertos elementos repetitivos.

Tendrás varias secciones del juego donde serás colocado contra 5, 6, 7 enemigos altamente armados, sin la posibilidad de derrotarlos de una forma más rápida. Además, en diversas ocasiones, serás obligado a enfrentarte a un enemigo principal, rodeado de otros más débiles, lo que hace que el juego se vuelva bastante largo.

Si este tipo de combate no es tu fuerte o algo con lo que te sientas propiamente cómodo, será un poco difícil no estresarte con Vampyr, especialmente cuando eres derrotado de repente, con un único ataque.

Algo sumamente interesante es que puedes crear medicamentos que combaten la fatiga, anemia, neumonía, entre una serie de otras enfermedades que aquejan a la población londinense y, al hacerlo, tendrás que aumentar el XP que recibirás a partir de la sangre de ese individuo.

Esto es lo que hace a Vampyr verdaderamente fascinante. Además de tener que prestar atención a tu nivel de hipnotismo, que va a limitar a las personas que puedes manipular, tendrás que sopesar si realmente valdrá la pena matar; puesto que este acto va a poner el distrito en un nivel más crítico, lo que significa más criaturas peligrosas en las calles de este mundo oscuro. Este constante equilibrio de fuerzas es uno de los puntos más curiosos de todo el juego, haciendo sobresalir la narrativa y la mecánica del juego.

En resumen, Vampyr no es un juego perfecto, pero las ideas claves que están en su génesis son muy creativas y confieren un peso importante a la historia. A pesar de no romper barreras, este es uno de los mundos más complejos, más cohesionados y estratégicos que vi en un juego. El combate está siempre un poco más allá, especialmente cuando se compara con otros juegos, pero la interconexión existente en este mundo hace que cada acción tenga una consecuencia .

De cierto modo, tú decides la dificultad del juego y el hecho de que el poder estar en tus manos crea una sensación extra de adrenalina y confiere un tono más realista a la historia. Es difícil no quedarse con la sensación de que Vampyr podría haber ido más lejos y que tal vez pueda llegar con algunas actualizaciones. Aún así, muchos de los parámetros se corresponden con las expectativas.

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