Flinthook

Publicado en abril del año pasado para Xbox One, PS4 y Windows, Flinthook es una producción del estudio canadiense Tribute Games, con sede en Montreal, acaba de conocer a una versión para la Nintendo Switch.

Es uno entre muchos “indies” que entran semanalmente y directamente a la eShop, encontrando un apoyo adicional y, en algunos casos, un poco más de notoriedad. A pesar de la recuperación, Flinthook también se destaca por los méritos que promueve, en especial la mecánica de la suspensión, a partir de la cual se enarbola una experiencia desafiante.

Del mismo estudio que ha producido Mercenary Kings y Ninja Senki DX, Flinthook combina acción, plataformas y mecánicas capitán garfio, recordando títulos como Bionic Commando (el clásico de Capcom) y, en particular, Spelunky y Rogue Galaxy, debido a su sistema de creación de niveles aleatorios, creados por la inteligencia artificial, siempre que pasamos a un nuevo nivel. Además, el juego recurre al estilo pixel art, creando un efecto contagioso y nostálgico.

Los rápidos movimientos, disparos a través de la pistola de plasma y la posibilidad de ralentizar el tiempo, contribuyen a los buenos momentos de plataformas y acción, pero este es también un juego que a pesar de la buena calidad de los visuales, tiende a reciclar los mismos ambientes (tal vez el mayor problema de los roguelikes) y es un poco complejo en la gestión de los perks. Lo que es una pena, porque esto nos llevaría más lejos. Hay, sin embargo, una base muy satisfactoria y sólida.

El comienzo es bastante asequible y casi dispensa introducciones. El protagonista es un cazador de tesoros espacial. Comienza por la cosecha de los primeros tesoros en naves de pequeño y mediano tamaño. Pasando a naves más grandes y rellenas de cámaras, donde la sensación de riesgo en la exploración es mayor y lo que inicialmente parecía un paseo rápido da lugar a un escenario repleto de trampas y obstáculos.

Por el camino hasta la “boss battle”, se presentarán inmensos tesoros y recompensas. Vas a saltar paredes, subir, pasar por los puntos altos, ralentizar el tiempo y disparar sobre la multitud de objetivos. Casi todo en acciones rutinarias en cualquier juego de plataformas y acción.

La mecánica especial, que le da notoriedad al juego es el gancho, a través del cual se realizan maniobras de evasión, así como de alcance de una plataforma lejano. En algunos momentos, junto con la desaceleración del tiempo, se revela esencial. En las “boss fights” tendrán que arrancar algunas porciones y partes del oponente, antes de enviar hacia fuera de la nave con un disparo de plasma.

El grado de dificultad es significativo. Hasta llegar al objetivo establecido, tendrás que superar algunas barreras, siendo tarea exigente desde el momento en que dejamos atrás dos o más naves y entramos en una rampa de éxitos.

Sólo que no sabemos muy bien lo que vendrá a continuación y qué tipo de cámara tendremos que emplear. Hay momentos especialmente complejos, casi letales y de los cuales puedes escapar con vida sólo con mucha suerte, razón por la cual volvemos al principio. Este ciclo se repite y a lo máximo que podemos aspirar es ganar el mayor número de “dungeons”, o naves. Es una ineficacia en inmensos roguelike, una sensación de repetición al cabo de algún tiempo. Aunque los niveles presenten una construcción diferente y cambian cada vez que pasamos al siguiente, la matriz y la base que les da identidad es la misma.

La única ventaja es que vamos acumulando más experiencia, recogiendo objetos preciosos y un sistema de “gratificaciones” que tiende a facilitar nuestras acciones.

Flinthook es una agradable experiencia, un juego bastante interesante por la rapidez y facilidad con la que realizamos una serie de operaciones. Y aunque no sea una gran novedad, está la sensación de que, con algunas aristas limadas, podría entrar en la lista de los mejores en el género de “roguelike”.

La técnica utilizada para el gancho le confiere notoriedad y valor, pero es un juego que a pesar de estar bien construido y ser impresionante con todo su arte y estética 8-bit, no se aleja suficientemente las dificultades que aquejan a otros juegos que compiten por el mismo trofeo. La premisa es buena y atractiva, pero en el marco que es la gran experiencia, al cabo de unas horas el encanto inicial se desinfla un poco y con eso pierde también algo de su belleza.

Responder

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad