Celeste

A primera vista Celeste recuerda a un juego de plataformas retro genérico. Esto significa un altísimo nivel de dificultad que requiere reflejos rápidos y respuestas milimétricamente precisas de control; un modelo de dificultad que aleja mucho a los jugadores debido a las decenas (y a veces cientos) de horas necesarias para dominar el juego. Aun así, Celeste es más que un juego de plataformas, una revolución en la industria con un enfoque único y creativo de su dificultad.

En Celeste acompañamos a Madeline, una joven que decide escalar el Monte Celeste, un lugar real, situado en la Isla de Vancouver, en Canadá. Una vez que llegamos a los pies de la montaña, Madeline sólo puede saltar y agarrarse a las rocas del lugar por un tiempo limitado, antes de que la fuerza de sus brazos no soporte el esfuerzo y la joven caiga. Después de un breve tutorial, comienza la acción.

Cada una de las más de 700 pantallas de Celeste funciona como un desafío único; es posible morir tantas veces como necesites hasta aprender cual es la forma correcta de llegar a la salida. Las habilidades de Madeline para conquistar cada pantalla permanecen prácticamente iguales a lo largo de todo el juego, lo que significa que el jugador tiene que utilizar de manera creativa su salto, su dash y su capacidad limitada de desplazarse en cualquier superficie.

Además de las habilidades básicas, el jugador tiene que aprender a lidiar con las variaciones de cada capítulo del juego, que introducen nuevos peligros y nuevas herramientas que pueden ser utilizadas. Plataformas móviles pueden dar más impulso a saltos, mientras que el viento  fuerte disminuye la velocidad de movimiento en una determinada dirección. También hay resortes, burbujas, plumas y paredes, cada una con la capacidad de mejorar la impulsión del jugador de una manera diferente. Además, no faltan las superficies capaces de causar la muerte de Madeline, ya que cualquier contacto con uno de los muchos peligros esparcidos por la pantalla significa la muerte. Sin embargo, si es muy fácil morir, el retorno de Madeline al inicio de la pantalla también es inmediato; incluso cuando muere decenas de veces en un mismo escenario, no hay pausas que disminuyan el ritmo del juego y que se vuelvan perjudiciales para la inmersión.

Los gráficos han sido diseñados con tanto cuidado que también ayudan a la inmersión, con su increíble capacidad de simular un mundo vivo, donde los colores sirven como indicadores esenciales para la supervivencia. El pelo rubio de Madeline se vuelve azul cuando su dash ya fue utilizado en el medio del aire, y su cuerpo se vuelve de color rojo cuando la joven está a punto de caer de una superficie donde se sostiene. Todos los objetos se encuentran también bien diseñados y colocados en el escenario con el máximo respeto al contraste, de modo que siempre es claro para el jugador la dirección que debe tomar. O, mejor dicho, las direcciones. Esto porque Celeste esconde muchos secretos en sus pantallas, con coleccionables variados y objetivos paralelos a la conquista de la cima de la montaña.

La dificultad de Celeste no es al azar, ni está presente para complacer a sólo el público adicto a los grandes retos. La dificultad que el jugador tiene al escalar la montaña es un elemento narrativo, creado para representar la dificultad de la propia protagonista en la superación de las barreras que su enfermedad mental impone a su conquista de la felicidad. Y si la metáfora no es suficiente, hay un mensaje de los desarrolladores cuando el jugador intenta encender el Modo de Ayuda. El Modo de Ayuda está allí para ayudar a quien cree imposible la tarea de conquistar Celeste por cuenta propia, pero el juego fue desarrollado para ser difícil y para ser conquistado, a pesar de las dificultades. Con este aviso, corresponde ahora al jugador ajustar su propia experiencia.

No es trabajo de un crítico de videojuegos decir si un juego es bueno o malo, simplemente. El objetivo de la crítica es entender las mecánicas básicas de juego, relacionar todos sus elementos y luego ver en qué puntos el juego se destaca, de manera positiva o negativa.

Juegos que fallan en determinados aspectos, como la narrativa, pueden ser indicados para públicos determinados por sus características de juego; y lo contrario también es frecuente. Celeste es un caso raro, un juego recomendado para cualquier persona. Los gráficos pixeleados fueron creados con la atención a los más mínimos detalles, y con una paleta limitada de colores, los desarrolladores fueron capaces de construir personajes carismáticos y un mundo siempre vivo y en continuo movimiento. La banda sonora incluye más de dos horas de algunas de las canciones más sorprendentes hechas para videojuegos en los últimos años. Y con una jugabilidad sencilla y fluida, vamos descubriendo la dificultad del juego.

Responder

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad